En la isla de Java, en Indonesia, el gibón plateado, un primate en peligro de extinción, que vive en las selvas tropicales, en un comportamiento que es inusual en un primate, canta. Puede vocalizar largas y complicadas canciones, para lo que utiliza 14 tipos diferentes de notas, que marcan su territorio y envían mensajes a sus familiares y parejas potenciales.
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| Ilustración: Christine Daniloff/MIT |
Lejos de ser una mera curiosidad, el gibón plateado puede dar pistas sobre el desarrollo del lenguaje en los seres humanos. En un estudio publicado recientemente, dos profesores del MIT afirman que al volver a examinar el lenguaje humano contemporáneo, podemos ver indicios de cómo la comunicación humana podría haber evolucionado a partir de los sistemas subyacentes en los modos de comunicación más antiguos de aves y de otros primates.
De las aves, dicen los investigadores, derivamos la parte melódica de nuestra lengua, y de otros primates, las partes pragmáticas, portadoras del contenido del discurso. En algún momento, en los últimos 100.000 años, esas capacidades se fundieron en más o menos la forma de lenguaje humano que conocemos actualmente.