Últimos descubrimientos arqueológicos
PUBLICADO EL MAR 24, 2013
ISTOCKPHOTO/THINKSTOCK
A pesar de que trabaja con un producto finito (los restos que quedan del pasado son limitados), la arqueología se renueva constantemente. Lo fascinante de esta disciplina es que las teorías están en constante cambio y una teoría consolidada hoy, puede perder validez mañana. A pesar de que en nuestro pasado inmediato no hubo hallazgos considerablemente significativos para la arqueología, lo cierto es que varias de sus áreas de trabajo se han ido enriqueciendo con los últimos descubrimientos arqueológicos.
Te invito a realizar un pequeño repaso con algunos de los hallazgos arqueológicos del siglo XXI para así tener un panorama general sobre cuál es el estado actual de esta hermosa disciplina, atestiguar sus cambios paradigmáticos y así observar una vez más, cuál es la dinámica de una ciencia que, a pesar de ser
subestimada en muchas ocasiones, se encuentra en constante movimiento y siempre aporta su granito de arena a las ciencias.
La prehistoria de los homínidos sufrió un revés interesante en el año 2010. Es que la célebre australopitecina Lucy fue asociada a la presencia de herramientas, algo que hizo rever todos los esquemas de lo que entendíamos por ser humano. Más allá de que la confección de herramientas se creía exclusiva para los homo, este hallazgo hizo que los debates se fueran acrecentado considerablemente.
Período Neolítico y Stonehenge
En lo referente al Período Neolítico, nuestra data sobre Stonehenge fue objeto de revisión reciente. Hace un poco más de 3 años se descubrieron los restos de un adolescente de rasgos mediterráneos allí, por lo que se llegó a manejar la hipótesis de que este centro ceremonial atraía a personas de todas partes del continente. Además, algunos años antes, también se descubrieron los restos de un Stonehenge de madera, muy próximo al famoso monumento megalítico que da cuenta de una construcción ceremonial de suma importancia.
En enero del 2013, un grupo de investigadores del Instituto de Arte de Chicago en el Argonne National Laboratory terminó con el misterio referente a las pinturas, y en especial al tipo de pintura que había utilizado Pablo Picasso en varias de sus obras. Para sorpresa de muchos, Picasso pintaba con Ripolin, pintura simple para pintar el hogar. Un par de años antes, un equipo de arqueólogos diseñó un sistema de luces ultravioletas capaces de reconocer el verdadero color de las esculturas griegas, lo cual nos ha permitido conocer el color exacto que dichas esculturas tuvieron al momento de su creación, en lo más alto de la gloriosa Antigua Grecia.
En éste ámbito se destacó hace unos años el hallazgo de 52.500 monedas valuadas en 1 millón de dólares en Inglaterra, y también dos hallazgos parecidos: un cementerio de gladiadores y los restos de una mujer gladiadora, ambos también en Gran Bretaña.
En el año 2003, en la isla indonesia de Flores, se descubrieron los restos de un ser que desató una verdadera batahola en la comunidad científica: un diminuto individuo de más de 12.000 años de antigüedad. Se dio en llamarlos los Homo floresiensis y las similitudes con los personajes ficticios del gran J.R.R. Tolkien le adjudicaron el apodo de “Hobbit”. Aunque el debate continúa aún hasta nuestros días, se cree que en realidad se trata de una especie de homo con microcefalia.
La verdad es que éste es el más importante y más significativo: un fragmento de arcilla que data del siglo XIV a.C., con una inscripción minúscula que parece haber formado parte de una escritura más extensa, la escritura más antigua jamás encontrada. Ésta joya de la historia y la arqueología se encontró en el año 2010, en Jerusalem. De una magnitud mucho menor, no lejos de allí y en el mismo año, en Armenia se descubrió el zapato más viejo de la historia, el cual data del año 5000 a.C.
Por: Fernando P.
Fuente: ojocientifico.com
--
Iv Cruz
Antropóloga, UCV
1 comentarios :
¡Muy Interesante!, Ojalá se hallen mas
Publicar un comentario